Por las buenas es un santo, por las malas es el diablo;
no quiero decir su nombre porque es gente de alto rango
pero ustedes lo conocen, saben muy bien de quién hablo [...]
Cuando él era del gobierno atoraba poderosos,
se los hacia sus amigos hasta que le entró al negocio.
Esa profesión buscaba, dice que nació mafioso.
Los Tucanes de Tijuana. El Metro
no quiero decir su nombre porque es gente de alto rango
pero ustedes lo conocen, saben muy bien de quién hablo [...]
Cuando él era del gobierno atoraba poderosos,
se los hacia sus amigos hasta que le entró al negocio.
Esa profesión buscaba, dice que nació mafioso.
Los Tucanes de Tijuana. El Metro
Don Toribio Carambola ya había estado alguna vez en sitios como aquel, donde el aceite hierve y las papas queman. Sabía también la mejor manera de salir indemne. No intentó sacar su arma: no era el momento. Estaba de rodillas y con las manos bien a la vista antes que Castañuela soltase el balazo contra la bolsa de Gertrudis. Se fijó en cómo mezclaba la salsa de tomate con los desparramados sesos de Fermín.
Abogángster era excesivo. Lo conoció en la más cara suite del más caro hotel en la ciudad. Batín de seda rojo. Cohiba Lanceros en una mano, botella de Dom Pérignon Rosé - con el gollete roto - en la otra. Al fondo del salón, tres rubias de plástico picoteaban sin ganas la bandeja de la cena. Dos matones, uno a cada lado de la puerta de entrada. Otro en el pasillo. Quietos.
- Me mandaron un petimetre de la gran chingada. Parecía el puto yerno del rey, carajo. ¿Qué querían? ¿Llevarme a la ópera? - rompió a reír a carcajadas. Los matones le siguieron, con más discreción - Yo quiero conocer con quién me juego los cuartos. Quiero ver pirujas de las que te sacan brillo a las botas cuando pasas el pie por debajo de su falda. Quiero jugar poker en tugurios. Quiero beber el matarratas de sus cantinas. Rubias de plástico ya tengo. Ya tengo pase VIP en Las Vegas. ¡Y nunca conseguí empedarme con el espumoso este de la verga! Sólo me pone a arrastrar la cobija... sentimental, que dicen ustedes.
- Entonces yo soy su hombre, señor - dijo Toribio - Yo voy a llevarle allí donde usted quiere.
Abogángster volvió a reír.
- ¡Pinche de ciego! Igual que tiene razón. ¡Míreme! Uy, perdón - se inclinó en sarcástica reverencia - Olvidé que es usted un pobre tullido. Me voy a describir: soy más güero que el más güero de todos los gringos; pero mexicano, ciento por ciento. Estudié en Harvard, pero soy el gallo que más crestas ha quebrado desde el DF hasta la frontera. Soy grande, soy fuerte y sé lo que quiero: no me eche inglés, pelado.
- No le pido que me crea, señor. Pero mejor hablamos después de unas horas y entonces me dice si tiene queja.
Don Toribio no se lo podía creer. Qué coño pintaba allí la Castañuela, pipa en mano, atracando su banco. La estudió. Los movimientos precisos. La frialdad. Se cargó a Fermín sin pestañear. Con dos disparos más puso a todos a su merced. No cuadraba por ningún lado. Esa puta ya casi vieja, esa peripatética no podía estar haciendo lo que hacía... y de la manera en que lo hacía. Toribio calculó sus posibilidades. Estaba seguro que ella no sabía nada de Mediometro y de lo que en verdad estaba en juego. Pero, a pesar de un cierto aire distraído, como si estuviese más pendiente de algo que sucedía en su interior que de la situación en el banco, se la veía dispuesta a todo. Hasta el funeral vikingo. Y Toribio percibió la amenaza.
Se abrió la puerta del despacho del director.
- Mi viejo decía que es deber de los fuertes ejercer su fuerza. Él lo sabía bien. Sólo tenía un defecto: ¡que no era mexicano! Fue el más leal entre los guerreros del imperio. De los elegidos para defender el último baluarte. Kehlsteinhaus, el Nido del Águila. No se rindió. Ocupó nuevas posiciones para continuar la lucha más allá de la desaparición física del líder. Yo soy como él. Nunca aflojo. Nunca olvido. Venga aquí - ordenó - Quiero que toque algo, dicen que es su manera de ver las cosas.
Y Abogángster abrió su bata.
Y en el pecho, colgada de un cordón de oro del grosor de una mamba, Toribio la vio.
La Cruz de Hierro.
- Es la misma - dijo su perseguidor.
34 comentarios:
Está claro que sabes justo cuando parar y Xibeliuss, francamente, me gustaría que se te olvidará :D
Es increíble, habría jurado que no podía gustarme más, y mira tú, si podía.
Besos
Pués mira, esto huele a balacera. A ver si la sangre no llega al rio.
Un abrazo.
Vaya como promete esto. Me encantan algunas expresiones: "donde el aceite hierve y las papas queman", el nombre que le buscas: Abogánster. Y la cosa se pone tensa: la cruz de hierro. Esperaremos acontecimientos. Buenas noches, amigo.
Haciendo memoria de las venturas, pocas, y desventuras, más, del Carambola, he recordado aquella canción de Sabina: Marieta, cuyo protagonista, el enamorado, podría ser Toribio, que como aquél, ahora en el banco, con su pistola en la mano estaba haciendo allí...el Carambola. Un abrazo Xibelius. Es un placer estar por tu casa.
Pues a ver cuándo nos cuenta usted lo que pasa con la cruz de hierro. Pero no tarde tanto, hombre!
Lo del gallo que más crestas ha quebrado desde el DF hasta la frontera le ha quedado de lo más propio :)
feliz noche
Bisous
Corto pero intenso Xibeliuss.
¡Dios!,imagino el pedazo de cordón. Padrísimo. Un abrazo
Hola Xibelius, me ha llamado la atención eso de "es deber de los fuertes ejercer su fuerza", joder como la vida misma. No se si será su deber pero la ejercen a base de bien.
Un abrazo
Me quedo con la frase que también comenta Abilio "es deber de los fuertes ejercer su fuerza", así funciona nuestro mundo y por esa ley funcionamos.
Un abrazo.
Me dejas asombradísima de la soltura con la que manejas el vocabulario y expresiones mejicanas, Xibeliuss. Muy bueno.
El nombre de Abogánster me ha parecido una genuina invención que me hace sonreír cuando se me antoja imaginarlo (es solo cosa de mi imaginación) como una palabra compuesta (abogado+gánster). Genial.
El hilo de la trama no puede estar má interesante: ¿duelo entre Castañuela y San Toribio?
Un placer leer tus trabajados y excelentes relatos, sanabrés.
Un abrazote.
Me impresionas. Ese ambiente violento y gansteril está muy bien recreado. Un abrazo, querido amigo.
Las peripecias de Don Toribio se complican más y más, pero siendo como parece que es el personaje seguro que consigue salir con bien del trance...
Gracias, Alma
Pues... ¡agárrate que vienen curvas! El próximo capítulo promete ser una montaña rusa.
Un fuerte abrazo
Sí, sí, Xabres. Huele a balacera :)
Abrazos
Gracias, Paco. Intento contar la historia con las palabras justas, con lo que cada una debe ir cargada de significado. También en los nombres: Abogángster me ahorra muchas definiciones sobre el personaje.
Abrazos
Jjejeje Muy bien traída "Marieta", dlt: Sí, habría que ver la cara de Toribio.
Abrazos y gracias
;) ¿Un poco impaciente quizás, Madame?
Ya me conoce: todo acaba por llegar... y encajar.
Felíz día.
:)
Un abrazo, Marce
Pienso como tú, Abi. Como la vida misma y bien claro lo estamos viendo.
Abrazos
... y así nos va, Valverde.
En el cuento lo llevo al extremo, pero sí, hay gente que funciona con esta idea y a todos los niveles.
Abrazos
No es cosa de tu imaginación, Marisa: ésa es la idea :)
En cuanto a la jerga mejicana... me gustaría contar con la opinión de un nativo. Hay un trabajo de documentación importante: como le digo a Paco más arriba intento usar las menos palabras posibles, por lo que deben ser muy precisas y descriptivas. En este caso, creo que la forma de hablar de Abogángster ya dice mucho del personaje.
Un fuerte abrazo, Marisa
Gracias, Isabel.
Yo lo veo como un cruce entre novela negra y nuestra tradición picaresca :)
Ahora vamos hacia la parte más negra-negra.
Un abrazo
Hum...Veremos, José Luis, veremos.
Sí, ya ha estado metido en alguna gorda, pero esta partida es muy dura, jejeje
Saludos
Una pareja que promete: Toribio y Abogangster. Y, cómo no, una referencia a esos nazis huidos y refugiados en los países latinoamericanos... Un mafioso mexicano de raíces nazis... ¡Qué macedonia!
Saludos
Continuará...
a ver si es pronto =) no tengo ni idea de por dónde va a ir la cosa.
Me ha gustado mucho el relato, pero es asombroso como manejas el mexicano.
Tienes una gran variedad en tus letras, precisamente es lo que gusta, la sorpresa de lo que te encuentras, y el manejo de la escritura, que me parece enorme.
Hay una gran mezcla, no creo que sea fácil, es todo un reto.
Un abrazo, Sanabres, y a por ello.
Un abrazo
Hola Xibeliuss.
¿Y que digo yo ya?,pues a esperar más entregas,haber que remedio.
Un abrazo.
IIIuuuujuuuu! que viene guarra la historia de Don Toribio. Pero entre el malo que se quiere pasar de malo y no le sale, me quedo con Toribio y apuesto todo a que la puta vieja pone a todos en vereda, les hace el funeral vikingo ella a los machos y se va del banco con la platita tranquilamente como si nada. Hasta me apostaria un barquito, un drakkar por si alguno necesita de otro funeral.
¡Carambola, a ver cómo continúa la historia de Don Toribio!
Va a ser que igual me interesa saberlo pronto.
Abrazos, Xibeliuss!
Jjajajaja Carmen, tienes razón: una macedonia de cuidado. No necesariamente intento que la trama sea realista - sí los escenarios - pero sí parto de premisas posibles. Eso me preocupa bastante, porque la vida puede permitirse resultados imposibles, pero la "literatura" no.
Saludos
Gracias por seguir ahí, Patri. La continuación pronto, ahora sí :)
Gracias, Soledad. No, no es fácil.
Con toda sinceridad, yo no sé si lo que escribo es bueno, regular o rematadamente malo, pero sí que me tomo trabajo con ello: hay bastante documentación detrás.
Abrazos
Jjejeje Aciertas, Alejandra: este Abogangster es un "malote" impostado, aunque no lo sabe está copiando de lo que ha visto en las películas de Hollywood. Los demás intento que no sean ni buenos ni malos... simplemente, son.
Abrazos
:) Ya pronto, MucipA.
E igual te sorprende.
Abrazos
Fosi, que te he saltado!
Pronto, de verdad :)
Abrazos
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