18 de jul. de 2010

La Diferencia del Rojo y el Azul

Mi paisano y amigo Tanxilde, al que recordaréis por el estremecedor relato "La caravana del Mercado", vuelve a asomarse a estas páginas. Una vez más es la Sierra de Porto la auténtica protagonista, con su dureza... y también sus lugares de incomparable hermosura. Preparaos: viajamos atrás hacia tiempos muy difíciles:


 La Alta Sanabria ha sido un lugar de paso para pastores de trashumancia, para algunas aves llegadas de África huyendo de la agonía del calor, pero también de los que… huían de su propia historia y se escondían de aquellos que no admitían su forma de pensar. Hay muchos nombres famosos, sus alias: Animas, Paciencia, Bailarín, Guaje, Abelardo... tantos, tantos y tantos que pudo ser cualquiera el protagonista de esta historia.

De pequeño me contaban historias de estos personajes que me atemorizaban, pero ahora les veo como los
últimos románticos del siglo veinte, los héroes que lucharon por lo que hoy tenemos y quizá no valoramos lo suficiente… La libertad. Va en su honor este relato.

Era verano, afortunadamente se quedó atrás el frio gélido del invierno que les impedía mover de sitio, por un lado implicaba riesgos de morir de frío o de ser descubiertos por las huellas que quedaban permanentemente sobre la nieve, por lo que vivían escondidos en los pueblos, pallaregas, currus. Pero aun así y todo, en Julio las mañanas de rocío en la sierra no son agradables y a veces se quejan sus huesos, ya doloridos de tantas escapadas.
Sus compañeros duermen agotados a pierna suelta, o eso parece, metidos entre la hierba de unos palleiros. Descansan mientras el vigila su sueño y seguridad. Confían en él y no les debe defraudar aunque el sueño le quiera doblegar.

Para vencer al sueño mira hacia arriba, hay un cielo estrellado y parpadean algunas estrellas sobre un fondo negro, negro como su futuro. ¡Que paz, que silencio! Solo rota por el aullido de algún lobo contestado por el eco y a veces por otro lejano -se hablan unos a otros, de monte a monte. ¿Qué barruntarán? Le gusta ese cielo, es inmenso, casi tanto como la nostalgia y añoranza que siente dentro de sí… Piensa en sus padres, ya viejos ¿como pueden soportar el dolor de verle huido como una alimaña?...Él, que era la esperanza de su vejez,…Ahhh prefiere no pensar ni ahogarse en el llanto, solo buscar una salida a esta vida incierta y asilvestrada como los que ahora aulan.


Para distraerse piensa en ese cielo… aquel punto rojo hacia el sur, dicen los entendidos que es un planeta, Marte y arriba en el zenit esa vereda más brillante y lechosa es el Camino de Santiago…, también cree recordar que aquellas siete estrellas juntas y pequeñitas se llaman las Pléyades, y distingue ese cuadrado con tres estrellas colgando, dicen que forman el cinturón de Orión, un guerrero como él, pero más fuerte e invencible, ya que se siente pequeño y mediocre. Hacia el sol naciente brilla el lucero de la mañana, ¡Cuánto le alegra la vista y el alma!, sabe que es Venus, un planeta con nombre de una diosa. ¿Y se pregunta si vivirá gente allí, si serán tan desgraciados como él? Quizá no tengan guerras y sean más inteligentes que nosotros y no se maten entre ellos. Bueno, que más da, eso no va a cambiar las cosas, piensa.
Este es el segundo verano que pasa en el monte. Cuantos recuerdos ya acumulados, y extasiado por la vista explaya el pensamiento por los recuerdos que más que placer le producen dolor…


¡Que pasa rapaz!, ¿estas solo?... se acuerda del susto que le dieron al Zagal de Foioenfranco cuando de sopetón se presentaron en la majada. Después de recuperarse del susto le ofrecieron un cigarro, eso le dio confianza y le comentaron que necesitaban unos corderos para comer y que les señalase cuales eran del “amo” para no perjudicar a los pobres pastores, pues les consideraban tan míseros como ellos. Después de señalarles unos cuantos, cogieron los que les parecieron. Les desangraron y destriparon para acarrear menos peso, ya que tenían que caminar con ellos al hombro muchas horas de sierra. Fueron generosos, uno de los corderos descuartizados se lo ofrecieron para ser comido por él y los pastores que compartían el duro trabajo, sabían que se alimentaban a base de sebo, pan, tocino y poco más, por lo que les brindaron uno de los corderos, eso le hizo sentir orgulloso. Robar a un rico para compartirlo con un pobre, esas eran ocasiones en que se quitaban el hambre y les daba fuerzas para seguir. E incluso hubo días en que se permitían el lujo de asearse el cuerpo y la ropa, en las limpias aguas de algún rio de montaña y bajar a la verbena de algún pueblo para divertirse -aunque era difícil quitarse el olor a monte, el olor a lobo decían ellos. En esas ocasiones se hacían pasar por tratantes de ganado que iban de paso. Era el momento en que disfrutaban del vino y alguna copa de aguardiente y se aprovisionaban de tabaco, pero esto era peligroso por lo tanto escaso y esporádico y no bajaban todos, solo los más avezados.


Repasa una ocasión del verano pasado, era el 26 de Agosto, feria en Porto. Estaban cansados de tanto tocino y comida atrasada que decidieron acercarse al pueblo y poder disfrutar del pulpo, (plato típico de esta feria en que una pulpeira gallega lo preparaba ). Estuvieron agazapados no Picheiro das Anduriñas, a media ladera de la montaña da Costa, toda la mañana ojeando el ferial, pero no se atrevieron a acercarse pues veían a los de la benemérita patrullar por los alrededores… y por desgracia también a tratantes de ganado ir hacia el Curru Concello, con sendos platos de madera con rojo pulpo que les hacían salivar. ¡Vaya día mas perdido!, pensó…salvo por el contacto que debían de tener a la noche con otros huidos que procedían de Corzos, un pueblo al otro lado de la montaña que era gallego.


Se refugiaban en una  propiedad de José Corrales,… ¡justo al lado del cuartel de la Guardia Civil, vaya cojones!... donde nadie podía sospechar. Era una familia afín a la derecha pero bondadosa y generosos con los rojos por solidaridad y de ellos no podían recelar.
Después del contacto, de madrugada y al son de una gaita gallega que tocaba en la verbena se alejaron del pueblo hacia el monte, a su hogar, sin probar el pulpo que les dejó desazón en el estomago. Y como alimañas se perdieron en la oscuridad de la noche. Durante la retirada él y su amigo se juraron y prometieron que en la próxima feria iban a reventar de pulpo y se hicieron una apuesta de quien bajaba primero al pueblo y pedía la primera ración. En eso pensaba cuando miró al compañero que dormía acurrucado entre la hierba del palleiro -testigo de aquella apuesta- y contó que solo faltaban 47 días para la feria.



Pero los sucesos y la misión de ayer que les había acercado de nuevo a Porto, para tomar represalias con la Guardia Civil por un hecho pasado y que no quería recordar, pues le causaba dolor y dolor le causó tomar el desquite que tuvieron que poner en juego, cambió la ventura.
El día 8 de Julio, ya tenían preparado el escenario para la asechanza, era un lugar en Peñas Blancas, lugar de paso de la gente hacia el Mercado del Puente.
La emboscada que le habían preparado a la Guardia Civil, aprovechando que tenían por costumbre acompañar a los vecinos de Porto que iban al mercado de compra y así vengar la muerte de ciertos compañeros, había salido mal.
Esto le producía desazón y agotado se quedó dormido…No le despertó el canto del gallo, no. Fue el canto estridente de unos carros que bajaban cargados de hierba de los prados de la Freixiña y el bramido de unas vacas que pastando durante la noche, se habían acercado donde ellos estaban pernoctando, en el Prado de sete Costelas, cerca del Barreiro. Tenían que cruzar una última montaña y estarían a salvo en su santuario en Foio Castaño. Pero se sentían sin fuerzas, todos estaban heridos menos él, el compañero corría el riesgo de morir desangrado, estaba tiritando y no de frio precisamente.
Hacía dos noches había tenido una premonición y así fue, murieron su compañero y amigo, unos cuantos guardia civiles y un joven pastor inocente de Porto de 19 años llamado Juan. Este nunca pudo reunir el ganado que iba a buscar al monte y… su amigo nunca le ganaría la apuesta de ser el primero en pedir una ración de pulpo en la feria.


Le apodaban Ánimas, espero la suya no vague en la oscuridad de tan negra, oscura noche y descanse con la paz que en vida le arrebataron.

Texto: Tanxilde
Fotos: Xibeliuss

Tanxilde nos adjunta así mismo dos enlaces de videos grabados en la zona de la historia. Podéis verlos aquí y aquí

29 comentarios:

  1. Me gustó el escondite de los de Corzos.
    Buen relato y buenas fotos, me gusta la de la luna.

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  2. Tremenda historia, viendo los videos una se puede hacer más a la idea de como se vivia ese momento de inquietud,angustia y mucho miedo.
    La verdad como bien dice Tanxilde ...vaya por ellos el respeto y la memoria, de todos los Willy el niño que han habido, y creo, que seguirán habiendo.
    Mi abrazo para los dos, por el texto y las fotos

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  3. ¿Pura coincidencia, o casualidad... La fecha en que has decidido publicar el relato? Un día como Hoy 18 de julio, realmente es cuando se inició el camino Y PUNTO DE PARTIDA de historias como esta. Buena elección de las fotos, aunque la visualización de Venos en un amanecer, deja muchas más sensaciones. Gracias por acoger en tu "casa" este relato. UN ABRAZO

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  4. Fantástica leyenda la que cuenta Tanxilde. Su relato me ha transportado a zonas y elementos que recuerdo bien: he saboreado el exquisito pulpo a la gallega (¿o sanabrés?), me he visto inmersa en la Feria de Porto, he oído el aullido del lobo por la sierra (la única vez que he visto y oído a un lobo a escasos metros fue en Sanabria, en una ruta subiendo una de las sierras a bastante altura ),he escuchado el sonido hipnotizados de la gaita y he acariciado escarpados montes. Gracias a gente como vosotros, esas leyendas nunca se perderán.

    Las fotos son impresionantes. La primera refleja con absoluta belleza el poder absoluto de la Alta Sanabria. Y la segunda, la de la luna, en ella he visto reflejado los ojos del lobo aullando en el reducto (cada vez más reducido) que le estamos dejando. Enhorabuena sincera por las imágenes y a Tanxilde por su espléndido y evocador relato.

    Un abrazo, Xibeliuss, y gracias por este viaje por el corazón de Sanabria.

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  5. Es curioso Marisa, Es muy posible que nuestras miradas y palabras se hayan cruzado en esa Granja Escuela en la que has estado, pues yo también lo hice durante unos años. Y las sensaciones que relatas de Sanabria, o mejor la alta Sanabria es la que yo he vivido y siento cada vez que me acerco, respecto al relato. No es en realidad una leyenda si no un hecho real al que además del drama le he querido rodear de un halo de sentimiento noble y sincero, gracias por tu comentario.

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  6. Gracias, Logio. Para los huidos las líneas entre provincias tenían aún menos importancia

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  7. Arena: y los videos están rodados en verano. Esos mismos parajes, apenas un par de meses antes, son muy, muy duros.
    Un abrazo

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  8. ;) No suele haber coincidencias, Taxilde. Gracias a ti por animarte a participar

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  9. Gracias a ti, Marisa. Un fuerte abrazo

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  10. Tiempos duros, sin duda!!! Bonita historia y precisosas fotos! Por cierto, me ha encantado lo de "barruntar" hacía tanto que no veía la palabra y es tan bonita y tan sonora!!! Abrazos ;-)

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  11. ¡Aqui "barruntar" sigue siendo una palabra muy viva! jejeje. Un abrazo, carzum, me alegro de que te haya gustado.

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  12. no me di cuanta que día era hoy hasta que comencé a leer el texto... buen homenaje a quien tanto padeció, como tantos otros

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  13. Vaya historias de guerras de acechanzas, de fugitivos y demas condimentos del misterio que tienen por alli.
    Por aqui tambien las hay pero son tan negras que cero que pasaran muchos años como para poder escribir algo tan bello como esto sobre ellas, porque demasiadas veces gana la muerte y no por un tiro limpio... y esto me trae a la memoria que la historia que estoy escribiendo, casi dos siglos atras sucedio lo mismo solo que en el segundo intento en el siglo XX no pudieron achacarle todo el mal a una mujer.

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  14. Demasiados padecimientos, Amio. Para casi todos.

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  15. Ay, Alyx: Tanxilde lo ha contado de forma muy hermosa, pero la realidad fue, naturalmente, muy sombría. Si las guerras son siempre dolorosas, cuando son Civiles y seguidas de años de absoluta represión y venganza... el dolor se multiplica.
    Animo a quien no lo esté haciendo a seguir la muy interesante historia que estás publicando.
    Un abrazo

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  16. Uff qué historia. Las fotos la aderezan a la perfección. Duros tiempos y hermosos y duras tierras...

    Un abrazo

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  17. La tierra de Tanxilde es así: muy hermosa, muy dura... incluso para los parametros de Sanabria.
    Un abrazo, Mª Antonia

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  18. Tremenda historia, una más de esos años que alguños se empeñan en echar en el olvido cuando aún hay heridas sin cicatrizar. La fecha del 18 de julio no es casualidad ¿no Xibeliuss?
    Un abrazo.

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  19. No, no lo es, Tejón.
    En esta vida las coincidencias suelen ser escasas.
    Un abrazo

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  20. El relato como siempre ha estado impecable, loas a tu amigo, las fotos no tiene desperdicio, por un momento me senti en la Sierra, con frio mirando las estrellas y buscando a marte...
    un fuerte abrazo♥

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  21. Un abrazo, Afrodita.
    Cualquier día te animas y te ves realmente bajo el cielo de esta sierra!

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  22. Muy bonito, es curioso pero con este tipo de historias, cuanto mas dura es la vida con algunos individuos mas atractiva la hace. Estoy contigo Tanxilde a estos guerreros no se les dió el reconocimiento debido ni se les compensó su sacrificio. Tu haces un hueco en el proceso y con tu historia y nuestros comentarios, su orgullo, expuesto por Venus dando sombras a sus figuras, sentirá menos el frío de nuestra dura Sanabria.
    Saludos

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  23. Pienso incluso, Juno, que muchos de ellos ni siquiera tuvieron intención de hacerse guerreros, sólo que no tuvieron otra opción que echarse al monte.
    Un abrazo.
    Pd. Por cierto: el dibujante es Castelao :)

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  24. Hermosa y Terrible historia, felicidades al autor y un abrazo fuerte para ti, Xibeliuss. Mereció mucho la pena el rato que llevo esperando a que me cargue el blog...como dirían los enanos cabrones del milagro de P-tinto..que invento el ADSL :)

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  25. Uf, tremendo relato, increíble, qué historia la de estas tierras y sus hombres! Las fotos, preciosas a más no poder. Enhorabuena, he aprendido mucho.
    Abrazos!

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  26. Un fuerte abrazo, alma.
    Estoy ansioso por ver las historias que nos bajas de las montañas.

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  27. ¡Carolina! Andamos todos manga por hombro, tiempos de mucho jaleo.
    Me alegra verte.
    Un abrazo

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  28. Tanto frío, tantas penurias y soledad, me deja helada el alma. Como muy bien dices, muchas personas lucharon para que hoy gocemos de libertad. Es una deuda que jamás podremos pagar debidamente, pero al menos sí podemos rememorar sus dolores a través de estos recuerdos. Felicidades al autor del relato y a tí. Las fotos son, como siempre, maravillosas. Un abrazo muy fuerte.

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  29. Así pienso también, Isabel: por lo menos, que no se pierda el recuerdo.
    Gracias por tus palabras y un abrazo

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