"Aquel año los vendavales de invierno fueron prolongados y duros. Durante varios días seguidos los árboles no conocieron el reposo. Incesantemente encorvados, cabeceando y retorciéndose, llenaban el bosque de ruido siniestro de sus crujidos y del batir de sus ramas. Les era imposible descansar de tan violento ejercicio y sus hojas secas, arrebatadas por el huracán, parecían llevar demandas de socorro. Temblaban desde las raíces hasta las más débiles ramas, y el viento no se compadecía. A la tercera noche, un cedro no pudo más y se desplomó, roto. Las ramas de algunos compañeros próximos intentaron sostenerlo, pero estaban cansadas también y se quebraron y dejaron resbalar hasta el suelo al bello gigante, con un golpe que resonó más allá de la fraga. Todo fue duelo. El hueco que deja en un bosque un árbol añoso es tan entristecedor y tan visible como el que deja un muerto en su hogar. Únicamente el poste pareció alegrarse.
—Al fin se decidió a cumplir su destino —declaró—. Ahora podrán hacerse de él muy hermosas puertas, que es para lo que había nacido; no para esconder gorriones y para tararear tonterías. Y ustedes aprendan de él. ¿Qué hace ahí ese nogal? Otros muchos más jóvenes he tratado yo cuando se estaban convirtiendo en mesas de comedor y en tresillos para gabinete. ¿Y aquel castaño gordo, tan pomposo y tan inútil? ¿A qué espera para dar de sí varios aparadores? ¡Pues me parece a mí que ya es tiempo de que tenga juicio y piense en trabajar gravemente! ¡Vaya una fraga ésta! ¡No hay quien la resista! Si yo no estuviese absorto en mis labores técnicas, no podría vivir aquí. [...]
Pasado cierto tiempo, volvieron al lugar unos hombres muy semejantes a los que habían traído el poste; lo examinaron, lo golpearon con unas herramientas, comprobaron la fofez de la madera carcomida por larvas de insectos, y lo derribaron. Tan minado estaba, que al caer se rompió.
El bosque hallábase conmovido por aquel tremendo acontecimiento. La curiosidad era tan intensa que la savia corría con mayor prisa. Quizá ahora pudieran conocer, por los dibujos del leño, la especie a que pertenecía aquel ser respetable, austero y caviloso.
—¡Mira e infórmanos! —rogaron los árboles al pino.
Y el pino miró.
—¿Qué tenía dentro?
Y el pino dijo:
—Polilla.
—¿Qué más?
Y el pino miró de nuevo:
—Polvo.
—¿Qué más?
Y el pino anunció, dejando de mirar:
—Muerte. Ya estaba muerto. Siempre estuvo muerto.
Aquel día el bosque, decepcionado, calló. Al siguiente entonó la alegre canción en que imita a la presa del molino. Los pájaros volvieron. Ningún árbol tornó a pensar en convertirse en sillas y en trincheros. La fraga recuperó de golpe su alma ingenua, en la que toda la ciencia consiste en saber que de cuanto se puede ver, hacer o pensar sobre la tierra, lo más prodigioso, lo más profundo, lo más grave es esto: vivir."
Wenceslao Fernandez Florez. El bosque animado.
Para bien o para mal ya forman parte del paisaje de nuestra tierra.
ULTIMA HORA
Logio nos avisaba de la llegada de otra ciclogénesis explosiva. Por aquí, de momento, estamos en alerta naranja por peligro de fuertes vientos.
Pero el temporal parece ir a más.
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La idea de esta foto se la he robado a Arena |
Es mas el ruido que las nueces,ahora ya no hace aire y pro la mañana llovio a ratos,saque el coche para que se lavara gratis y no llovio.Asi que ya ves.
ResponderEliminarUn abrazo y esas torres me laman la atencion cada vez que paso por ahi,algunas no tienen cables,que estan de adorno? o es para engalanarlas por navidad?
Precioso fragmento, monsieur, y muy apropiado para el dia de hoy. Con este temporal me temo que caera más de un cedro y podrá hacerse más de una hermosa puerta. Qué locura de tiempo. Siempre fue así o algo está pasando con el tiempo?
ResponderEliminarFeliz tarde
Bisous
El escritor gallego tenía esa facilidad tan increíble de conseguir dar vida a un bosque, a unos árboles o un simple poste. Ahi radica la magia de la literatura, la buena forma de escribir.
ResponderEliminarPrecioso el texto y buenas imágenes aunque a veces los postes nos resulten tan áridos, hay momentos en que recobran vida.
Un abrazo.
Precioso texto Xibeliuss, pero mira que afean el paisaje lastorres y los cables, en fin será un precio que tenemos que pagar.
ResponderEliminarTengo un amigo que es bastante puñetero, y por joder, sabiendo lo que me gustan los árboles, cuando coincidimos delante de un haya o un castaño me dice: "Que buen cabecero para la cama y que mesa más guapa salian de esos troncos".
Un abrazo.
Es conmovedor el texto, me he sentido poste y arbol, sintiendo lo más prodigioso, lo más profundo, lo más grave...
ResponderEliminarPor aqui el vendabal está siendo agresivo y de vez en cuando me asomo a la ventana y miro esos postes que el viento quiere arrancar del suelo, la suerte está echada.
La útima foto me encanta , las gotas de lluvia son !demasiado perfectas! algún dia lo conseguiré yo también.
Un abrazo Xibeliuss.
Curiosa entrada.
ResponderEliminarA mi los postes me gustan, pero no estos nuevos estilizados que están "plantando", ni aquellas torretas tan anchas de la electrica española (las de la alta tensión...) de los años 50.. A mi me gustan aquellos antiguos de telefónica que ya no queda, o los que todavía sostienen el tendido en los pueblos, de estos si que quedan y la mayoría no son tan antiguos (recuerdo que la luz llegó en algunos pueblos todavía en los años 80) Estos de madera, no alteraban tanto el paisaje y en algunos lugares parecían extensiones filiformes que la orografía sanabresa hubiera generado para intentar salir de su aislamiento... Las actuales torretas son otra cosa..., pero has sabido sacarle también su parte de encanto... Muy apropiada la cita, el Bosque Animado es una de mis lecturas favoritas :-)
Por aquí ha llovido pero nada fuera de lo normal... ahora dicen que para la madrugada...
ResponderEliminarPor cierto odio los postes de la luz con toda mi alma, ja, ja. siempre están ahí.
Con los postes metálicos hemos topado, amigo Sancho... Bosques de tendidos eléctricos o de telefonía, "bosques inanimados"...
ResponderEliminarMe parece a mí que "este" temporal no arreciará...
Me ha encantado tu sutileza, Xibeliuss, agudo como siempre.
Abrazos y cuidado con "lo de ahí fuera".
Hola Xibelius, pues claro tanto insistir al final se han convertido en protagonistas de tu blog y no me digas qu eno te han salido lucidas las fotos.
ResponderEliminarUn abrazo
el lio de Abi
¿Habéis pensado en que por Sanabria, pasan una gran cantidad de tendidos de alta ten-
ResponderEliminarSión, así como zonas productoras de electricidad, y que sin embargo en la comarca no queda ningún valor añadido?
Por no haber no hay ni un pequeño descuento a las zonas afectadas sobre el consumo de electricidad.
Mientras las empresas que explotan esa energía, no tengan su sede social en la zona, y la red eléctrica se lleve los puestos de trabajo a otro lado, todo seguirá igual.
Espero que sea cierto lo que le escuché a un “guru”, de la macroeconomía que dijo: “Después de esta crisis cada comarca y cada individuo tendrá que vivir con aquello que sea capaz de producir”.
Fernández Florez, seguro que si escribiese ahora su Bosque Animado, también hablaría de un imitador de árbol, por el que no corre la sangre por sus venas, sinó unos duendes invisibles que saltan de unos a otros.
Un abrazo.
Es cierto que estos gigantescos postes de afean el paisaje y que para mantenerse cada poco tiempo talan a rasa todo el recorrido de estos gigantes, no sea que alguna rama o algún árbol juguetón haga saltar los automáticos y na haya luz. Aunque son extraños en el monte siempre me han parecido gigantes sujetando los cables.
ResponderEliminarBuena entrada con el texto de Wenceslao Fernández Flórez y muy buenas fotos.
Un saludo.
Me encanta "El bosque animado" y yo tambien odio los postes con toda mi alma como Logio y considero que el soterramiento es una prioridad. Esa si sería una buena iniciativa en lugares que acumulan diplomas de espacios protegidos, mira. Soterrarlo todo. Aunque las fotos te han quedado fenomenal ,eh?
ResponderEliminarPor aquí hace fresquillo pero nada de vendaval. Un beso.
Eso es temporal Toño?? jejeje aqui ya tenemos una cuarta de nieve! lástima que hoy salí a currar sin la cámara de fotos
ResponderEliminarJose Manuel, por aquí también parece que no va a ser para tanto: mejor, déjalo, déjalo.
ResponderEliminarJjejeje Las últimas torres que han puesto, si las tienen que llenar de luces de navidad, se comen ellas toda la energía! Son inmensas.
Abrazos
Bueno, Madame, ya sabe lo que dicen nuestros mayores: "Antes sí que nevaba y hacia frío... y salíamos descalzos al campo" :)
ResponderEliminarBuenas noches, Madame
Y encima eso, Logan, Lory: leyendo a Wenceslao parece que todo le ha salido de corrido, que no le ha costado esfuerzo.
ResponderEliminarAbrazos
¡Caray con tu amigo, Tejón! "O un buen ataúd"- le puedes responder la próxima vez :)
ResponderEliminarLo curioso del tema es que sí, que será un precio que hay que pagar... pero los que soportan los postes a lo mejor lo pagan más y se benefician menos.
Un abrazo, Tejón
Arena, la buena es la idea. Yo la he copiado: lo demás es cosa de la cámara -bueno, casi todo :)
ResponderEliminarUn fuerte abrazo
Diáspora, sí que quedan postes de madera de Telefónica. Algún día -cuando se me pase el cabreo del todo- contare mis surrealistas conversaciones sobre postes con el correspondiente departamento de Telefónica.
ResponderEliminarAbrazos
Deja, deja, Logio, a ver si hay suerte.
ResponderEliminarPobrecillos, los postes. Ellos, que sólo quieren dejarse ver y nosotros los odiamos.
Sí, sí: siempre están.
Jjejeje Gracias, Marisa. Un abrazo!
ResponderEliminarYa sabes lo que se dice, Abi: si no puedes vencerlos, únete a ellos.
ResponderEliminarAbrazos
Xabres, me has quitado las palabras de la boca. Y no tiene visos de cambiar, al revés.
ResponderEliminarYo también pienso que en tiempos como estos sería una buena idea potenciar (y asegurar) el aprovechamiento de los recursos primarios propios. Pero parece que tampoco van a ir los tiros por ahí: se van a seguir construyendo castillos con cimientos de barro.
Abrazos
Valverde, la verdad que el impacto que produce ver las talas es tremendo, casi mayor que los mismos postes. ¿Y el ruido de la electricidad crepitando cuando te acercas? Uf.
ResponderEliminarUn abrazo
Xibeliuss...
ResponderEliminarCuando un árbol muere por viejo o por circunstancias de la madre naturaleza, es la ley de la misma. Los hombres nos consideramos amos y señores de todo cuanto nos rodea. La ingenuidad del bosque es el alma de la tierra...
Un abrazo
¡Uy lo que ha dicho! Soterramiento. ¡Con lo que cuesta eso! Como si no les debiéramos todos ya verdaderas fortunas a las eléctricas, que el gobierno malo no les deja subir las tarifas para compensarlo. Además, en un espacio protegido, tendría un impacto tremendo.
ResponderEliminar:)
Que me parece que ni tú ni yo lo veremos, alma -por desgracia.
Abrazos
¡Que tienes razón, Alfonso! Que a veces nos asustan con una de pipas.
ResponderEliminarAquí la nieve llegó a la Cabrera y a Peces por los Santos, como debe ser. De momento, nada más, dicen que quizás esta semana...
Abrazos
Un abrazo, Felix. Wenceslao supo expresarlo muy bien.
ResponderEliminarAquí hace viento pero lluvia....ni una gota!!
ResponderEliminarHoy no te han fastidiado el encuadre, han quedado unas fotos preciosas :)
En cuanto al bosque animado....una delicia.
Besos de martes.
Pues qué quieres que te diga, Xibelius, que con tus fotos hasta los postes parecen bonitos... En cuanto al temporal, por aquí, de momento, frío y más frío... Ah! y nieve en las cumbres... Abrazos ;-)
ResponderEliminarMi pareja siente pasion por la fotografia y es perfeccionista, dice que si puede usar las tecnicas puestas para mejorar una foto el las usa... como quitar postes, mientras yo soy purista y digo, si saco una foto y el poste o los cables estaa ahi, pues ahi queda que indiscutiblemente forman parte del paisaje y asi nos pegamos a discutir por horas... muy buena entrada, siempre te superas!!!
ResponderEliminarbesos!!!
Ya casi nos habiamos acostumbrado a los postes,(es un decir) y ahora llegan los generadores eolicos,que esta muy bien la energia renovable pero se cargan montes enteros.
ResponderEliminarAbrazos.
Pues yo tengo una coleccion de fotos de generadores eolicos y te puedo asegurar que son hasta fotogenicos.Xibeliuss tu sabes que cada linea de alta tension tiene un modelo de torre? Besos y hasta pronto
ResponderEliminarGracias, Pepa :) A mi el bosque animado también me parece muy tierno -vale no muy realista
ResponderEliminarAbrazos
Carzum, que alegría verte por aquí! también hoy ha llegado la nieve a nuestras cumbres... y sigue mucho viento!
ResponderEliminarAbrazos
Afrodita, yo soy de los que piensan que si se puede mejorar una foto con la edición, se mejora; pero, sobre todo, hay que sacar lo que estaba allí en ese momento.
ResponderEliminarAbrazos
Fosi, yo siempre recuerdo una conferencia en la que le preguntaron a un "experto" -no estaba en nómina de las eléctricas - sobre el impacto visual de los eólicos. "Por supuesto que los tienen -dijo - como los tuvieron las catedrales en la Edad Media".
ResponderEliminarAbrazos
Ostras, Sanabria: no me lo había planteado. Aquí, como sabes, hay torretas de todos los tipos, pero no sabía que dependía de la línea.
ResponderEliminarAbrazos y nos vemos!
Original ... convertir a estos capullos joroba fotos en protagonistas de una entrada...
ResponderEliminarJejeje José Luis, veo que el cariño por estos arbolitos metálicos es general.
ResponderEliminarSaludos
Esta entrada me ha invocado un recuerdo de infancia, cuando, atravesando aquellas insufribles e interminables carreteras llenas de baches que cruzaban Castilla, nos dirigíamos de vacaciones a La Carballeda. Uno de los entretenimientos era contar postes de luz o teléfono, aquellos que había entonces, de madera, que ondulantes, discurrían paralelos a la carretera y hacían monótono el paisaje, simplemente por su continua presencia.
ResponderEliminarActualmente, la existencia de esas torres de luz, es otra parte del precio que paga la comarca por la llegada del progreso para otros, aunque parezca un contrasentido tener que pagar para que otros lo disfruten.
P.d: me encanta el bosque animado.
Saludos.
La historia de un madero muerto en mitad del bosque me trae muchos recuerdos de estos bosques bejaranos. Como bien dices ya no son de madera, ni puden tener polilla, ni los demás árboles pueden asistir a su defunción definitiva. Ahora son de metal y estos sí que pueden ser definidos como muertos, pero muertos de verdad, porque nunca tuvieron savia dentro.
ResponderEliminarSaludos
Tú lo has dicho, Josean: (Uno de los)precios que paga la comarca para que otros los disfruten. No es cuestión de cerrazón o de autoarquías imposibles, pero, leñe, vamos a ver si es posible un poco de equidad.
ResponderEliminarSaludos.
Carmen: y ahí los tendremos durante muchos años, como los zombis :)
ResponderEliminarSaludos
Es cierto, Xibeliuss. Los postes parecen ser testigos mudos de lo que acontece, ciclogénesis incluida. ¿Ya pasó el temporal por tierras sanabresas?
ResponderEliminarUn abrazo
Estaba fascinada por el cuento y admirada de la manera maravillosa en que nos contabas tu experiencia del bosque. Al ver que es de mi admirado Fernández Flórez, he sonreído. Y he pensado que nada ha cambiado desde que él lo escribió.
ResponderEliminarMuy bella la entrada y tus fotografías. Hasta hace que parezcan hermosos esos postes artificiales incrustados en la naturaleza. Besos.
Pasó, pasó, Mª Antonia: afortunadamente, por aquí fue mucho menos de lo anunciado.
ResponderEliminarAbrazos
¡Ay, Isabel! Ya me gustaría a mí escribir siquiera parecido a Wenceslao! :)
ResponderEliminarAbrazos
El texto del "El bosdque animado" es precioso.
ResponderEliminarCon el progreso van apareciendo en nuestros paisajes elementos que antes ni por asomo se intuían (cuánto daría yo por ver aquellos paisajes.) Ahora, los postes eléctricos, los molinos eólicos, y tantos otros simililares alteran nuestro entorno con incomodidad por nuestra parte al principico. Poco a poco, nos vamos acostumbrando.
Un abrazo
¡Ay, sí, Verdial! Nos acostumbramos ¿demasiado plácidamente?
ResponderEliminarAbrazos
Maravilloso texto y fantásticas fotografías.
ResponderEliminarGracias por tu visita.
Un abrazo
Un placer, Kikelin :)
ResponderEliminarSeguimos en contacto
Parece que el viento amenaza con volarnos los recuerdos!
ResponderEliminarMe encanta el texto que has seleccionado, es mi favorito de "El bosque animado".
Parece que el otoño va a salir huyendo de un momento a otro. Ya huelen a invierno las calles de Puebla?
Un beso
Alicia, ya están las cumbres pintadas de blanco y las temperaturas bajan poco a poco... pero los robles todavía aguantan. Hasta que no caiga su última hoja no habrá llegado el invierno.
ResponderEliminarAbrazos