Mostrando entradas con la etiqueta Vigo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vigo. Mostrar todas las entradas

15 abr 2010

Galende, Municipio: Notas para un Artículo

Ribadelago, de 1923 a 2010
¿Todos los caminos conducen al Puente o acaso el Mercado está en el cruce de todos los caminos? Es difícil saberlo. Kruger, en su estudio sobre la cultura sanabresa de principios del S.XX, ya referenciaba la feria de los lunes como uno de los momentos más importantes de la vida cotidiana de los pueblos. Es posible que la actual tenga poco que ver con la que conoció el filólogo alemán, pero, aún así, el mercado semanal sigue siendo un hervidero de paisanos y visitantes, sobre todo en los meses de verano. Además, El Puente se ha consolidado como uno de los centros económicos y de servicios de la comarca. Establecimientos de hostelería, comercio, industria y ocio; eventos como la Concentración de Motos -en Julio- o la Feria de Artesanía -en Agosto- y su situación en la carretera de acceso al Lago hacen que la visita sea inexcusable.
Mercado del Puente
El crecimiento del Puente lo ha llevado a unirse prácticamente con Ilanes, en la orilla del Truchas. Cuenta con un albergue juvenil situado en un bello paraje de robles y castaños, que también acoge una ermita de gran devoción. Un corto paseo por esa misma arboleda os acercará a Rabanillo, con su iglesia dedicada al Cristo de las Necesidades y estimables muestras de arquitectura popular. Cuenta la tradición que las tropas napoleónicas utilizaron el pueblo para abastecerse, e incluso hay quien dice que sigue en pie alguno de los establos donde recogieron sus caballerías. Yo lo intenté, pero no los he encontrado. En sus inmediaciones, en Monte Gándara, se sitúa la nueva Casa del Parque Natural, edificio de llamativa construcción que ha de convertirse en el espacio de referencia para la comprensión de la naturaleza en la comarca. Desde allí, siguiendo la carretera del Lago, llegáis hasta la ermita de Cubelo. El pueblo se extiende a vuestra derecha, bajando hacia el Tera. No penséis que es solamente la urbanización a la izquierda de la carretera.

Monte Gándara
Galende, la capital del municipio, fue posiblemente el pueblo pionero en el aprovechamiento turístico del Lago. Junto a los campings, las cabañas, los alojamientos de turismo rural, alberga innumerables segundas residencias y los servicios necesarios para la comodidad del visitante, pero también guarda rincones que nos muestran el ayer del pueblo y bellos caminos tradicionales, tanto junto a los ríos Tera y Trefacio como por los robledales que llevan a Ilanes, Quintana, Rabanillo…

Caminos en Galende
O hacia Pedrazales, que comparte con Galende el hecho de marcar el límite sudeste del Parque Natural. Pedrazales es un hermoso pueblo de intrincadas callejas y frondosos árboles, muy vinculado en la antigüedad al Monasterio de San Martín: allí mantuvieron los monjes una hacienda donde recaudar los tributos de la comarca, cuando el invierno complicaba el acceso a San Martín. Siguiendo el cauce del Forcadura hacia la sierra llegamos a Vigo (de Sanabria, por supuesto): os ofrecerá algunas estampas que parecenextraídasde un belén. Quizás el hecho de haberse incorporado más tarde al desarrollo le ha permitido mantener mejor el sabor tradicional.

Castaño en Pedrazales
San Martín de Castañeda es, posiblemente, el pueblo que ofrece unas vistas más espectaculares sobre el Lago. Su importancia en la historia de Sanabria y Carballeda es fundamental, no en vano su Monasterio, que hasta ahora ha albergado el Centro de Interpretación del Parque Natural, fue titular de propiedades y derechos en toda la comarca. El San Martín de hoy poco tiene que ver con el retratado por Unamuno o aquel que visitó Alejandro Casona con sus Misiones Pedagógicas; tampoco con la Casa de Reposo para tuberculosos, reconvertida en Albergue de Juventud. Siguiendo la misma carretera llegamos a la Laguna de los Peces, el lugar de mayor altura del Parque al que podemos acceder por carretera y, así, uno de los más visitados, tanto por sus frecuentes nevadas en invierno como por ser punto de partida de numerosos senderos de montaña. De allí, por ejemplo, parte la más conocida ruta a Trevinca, el techo conjunto de Galicia y Zamora.

Nieve en Peces
Los monjes de San Martín utilizaban un intrincado camino, hoy conocido como Senda de los Monjes, para bajar hasta Ribadelago, tristemente famoso por la rotura de la presa de Vega de Tera que costó la vida de la mayor parte de su población en 1959. El pueblo se ha esforzado por honrar la memoria de las víctimas y también por demostrar que es posible sobrevivir a cualquier situación, por dura que sea. No penséis que desapareció todo: en lo que podemos llamar su casco antiguo hay casas que se mantienen inmutables en el tiempo. Su emplazamiento, en la misma embocadura del Cañón del Tera, es espectacular y en sus inmediaciones se sitúa uno de los bosques autóctonos mejor conservados de la comarca: la Beseda, en el camino que parte hacia Sotillo.
 
San Martín
Para dar cobijo a los supervivientes de la tragedia se erigió Ribadelago Nuevo, antes llamado de Franco. Su arquitectura se aleja de la tradicional de la zona y emparenta directamente con las casas del Plan Badajoz, no en vano dicen que fueron utilizados los mismos proyectos de construcción. Es el pueblo más cercano a las populares playas del Lago (Viquiella, Custa Llago) y así proliferan los bares, cafeterías, restaurantes y alojamientos donde descansar de nuestras jornadas de baño.

Ribadelago Viejo
Si visitáis Sanabria y Carballeda es difícil que no acabéis en alguno de los pueblos del municipio de Galende, de una manera u otra. Es cierto que su temprana explotación turística ha causado algunas actuaciones cuando menos conflictivas. Hay que recordar que, en los años 70, se publicitaba al Lago como “ El Mar de Castilla”, nada menos, como si fuésemos una sucursal del Torremolinos del landismo en la Sierra Segundera. Afortunadamente, la concepción ha cambiado radicalmente y hay una firme voluntad de cuidar tanto al viajero como al entorno, que deben ser complementarios y no excluyentes. Y no olvidemos que ese primer aprovechamiento turístico permitió al municipio el asentamiento de servicios y pequeñas industrias que, sumados a las tradicionales agricultura y ganadería, han mantenido su población en niveles razonables.

Rabanillo, llegando desde Ilanes
Ver Mapa


Fotos: Xibeliuss, excepto la nº1: F.Krüger

18 feb 2010

Memoria de la Emigración II

Laguna de Peces y Forcadura, por encima de Vigo

Adelaida Ramos Morán (Vigo)
Nació el día 15 de 1897 en Vigo de Sanabria, provincia de Zamora. Fueron sus padres Pedro Ramos Prada y Vicenta Morán Rodríguez,de cuya unión tuvieron tres hijos Francisco,Clara y Adelaida, siendo esta última la menor de los tres. Su niñez transcurrió en un hogar muy humilde,pero muy sólido. Contaba con sólo 18 años cuando empezó a tener bien definido lo que deseaba en la vida y se lo manifestó a sus padres diciéndoles que ella no había nacido para labrar la tierra y que tenía otras aspiraciones. Su hermano Francisco ya trabajaba en Madrid en una mansión que poseía una familia de la alta sociedad madrileña (trabajaba como jardinero). Así cada vez que su hermano venía al pueblo a ver a la familia Adelaida siempre le pedía que la llevara con él a Madrid porque quería trabajar. El matrimonio de aquella familia ya tenían varios hijos y necesitaban una niñera,su hermano Francisco habló con los señores para ver si Adelaida podía ser aceptada como niñera de una de sus hijas. A principios no la querían porque era muy joven (dieciocho años) pero pronto demostró su seriedad y responsabilidad en el trabajo que realizaba.

El barrio judío de Villardeciervos

Vicenta Ramos Morán (Vigo)
Nací el 23 de Mayo de 1921 en Vigo de Sanabria provincia de Zamora en casa de mis abuelos matemos Pedro Ramos Prada y Vicenta Morán Rodríguez. Mis primeros años transcurren al cuidado de mi abuelo y de mi tía Clara, pues mi madre trabajaba en Madrid desde algunos años antes de yo nacer. Me quedé al cuidado de mi abuelo y de mi tía,ella ya tenía dos hijos mayores que yo,nos crió a los tres hasta que yo alcancé aproximadamente los siete años.
Mi madre venía a verme cada vez que podía. Ella trabajaba desde los dieciocho años en una mansión que poseía una familia de la alta sociedad madrileña, pues su hermano Francisco ya trabajaba en ese lugar desde hacía tiempo. Mi niñez,hasta donde yo recuerdo,transcurrió en el pueblo,donde tuve la compañía de mis primos (hijos de mi tío Francisco y de mi tía Clara). Yo era una niña muy alegre y me gustaba hacer “maldades sanas”. La casa de mis abuelos tenía árboles frutales (un manzano,un peral,nueces,uvas etc.),me gustaba coger las manzanas,nueces y peras en el árbol, siempre era yo la que subía y desde arriba las tiraba,pero como era “tan maldita”casi siempre les daba en la cabeza a mis primos,ellos se ponían “ farrucos”conmigo y le daban las quejas a mi tía. Ella casi nunca los escuchaba porque tenía delirio conmigo,se ponían celosos y mi tía les decía:¿no ven que ella es más “chiquitina”que ustedes? Yo quise mucho a mi tía porque ella para mí fue mi segunda madre.

Mombuey
Otro recuerdo de mi niñez es que cuando mi madre venía de Madrid a pasar las vacaciones me llevaba al Lago de Sanabria, le gustaba nadar y aprendió a hacerlo por debajo del agua. Un día me dijo “niña”quédate aquí,no te muevas que voy a nadar un ratito, paso el ratito y yo no veía a mi madre,empecé a llorar y a gritarle madre,madre… ¿dónde estás? Cuando de pronto la vi agitando sus manos y me gritaba niña,no te muevas,ya voy,ya voy. Pasé un susto tan grande que jamás se me ha olvidado. Mi madre era una mujer muy tierna y me demostraba su cariño besándome y apretándome contra su pecho.
Cuando mi madre retomaba al trabajo en Madrid yo me quedaba desconsolada. La niña que ella cuidaba tenía más o menos mi edad y era muy rubia,blanca rosada y ojos verdes,sus padres también eran rubios y de tez muy blanca. Cuando yo tenía aproximadamente dos años,mi madre a petición de los señores me llevó para que me conocieran,comentaban que yo parecía que pertenecía a la familia porque todos los hijos (ocho en total) eran rubios y de tez muy blanca. Permanecí en esa ocasión por espacio de quince días o más,jugando con los niños de la casa como uno más. Los señores de la casa quisieron que eso se repitiera, pero tengo entendido que eso no sucedió nunca más.
El regreso al pueblo lo hice en compañía de mi tío Francisco que como mencioné anteriormente trabajaba en la casa como jardinero. Debo confesar que jamás he podido acordarme de los nombres y apellidos de tan distinguida familia, recuerdo muy vagamente que el apellido llevaba la letra “J” por la cantidad de veces que se lo escuché decir a mi madre. Lo que sí recuerdo es que la mansión quedaba en La Puerta del Sol o cerca de ella. Mi madre me hablaba mucho de El Retiro y de la calle de Alcalá.

Triufé
Cuando apenas tenía cuatro años mi madre emigra a Cuba y me quedé nuevamente con mi tía Clara. Tenía aproximadamente seis años cuando mi tía me dijo un día:“niña”hablé con la maestra del pueblo y me dijo que ya las niñas podían ir a la escuela (anteriormente estaba prohibido para las niñas), para mí eso fue una alegría inmensa. Aprendí a leer,pero no a escribir. Digo que no aprendí a escribir porque en ese momento se estaba preparando mí viaje a Cuba pues mi madre ya me estaba reclamando para que fuera a su lado.
A finales del año 1929 emigré con mi tía Clara a Cuba. Esperando el barco permanecimos en La Coruña por un espacio de cuatro meses en una casa de huéspedes. Recuerdo que la señora de la casa tuvo muchas atenciones conmigo y le decía a mi tía que yo era una niña muy guapa,cariñosa y obediente. Nos cogió mucho cariño,recuerdo que cuando se despidió de nosotras lloraba mucho.

San Juan de la Cuesta
Estos fragmentos pertenecen al proyecto “ Memoria de la Emigración Zamorana ”, una recopilación de testimonios de emigrantes y familiares editada en tres volúmenes por la UNED de Zamora y que pueden descargarse gratuitamente en este enlace . Un hito de la historia de España - aunque estos se centren en Zamora, los testimonios son extrapolables a cualquier lugar – escrita por sus protagonistas, con nombres y apellidos. 
La primera parte, aquí.